Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 7 de mayo de 2017

POR FIN... YA NOS LLEGA ALGO DEL PROYECTO

Bueno, ya llevamos dos semanas trabajando con las abejas.
El primer día Tania nos trajo un cuento titulado "Una abeja de más" en el que narra una bonita historia sobre una colmena en la que parece que sobra alguien, una abeja...
La solución... hacerle una celdilla a esa abeja que sobra... Este libro lo hemos leído la semana pasada en la hora de lectura.
Y hasta hoy... que es cuando Martina y Hugo han traído cada uno un cuento...  y Hugo ... algo más... Unas gafas con rayitas como las abejas... Chulísimas!
Y así lucen de guapos. Hoy hemos leído el de Martina y el próximo día el otro. ¡Qué emocionante!

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