Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

VACACIONES DE VERANO 2017

Alberto nos inaugura esta página, pasando unos maravillosos días con los abuelos en el campo, montando en bici, bañándose en la piscina, y como no, leyendo un cuento de nuestra Querida Autora Gloria Fuertes. ¡A Disfrutar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario