Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

lunes, 25 de diciembre de 2017

VAMOS A LA CUEVA DE SANTA

Como cada año, los niños y niñas de infantil visitan a Santa en su cueva el último día antes de las vacaciones de Navidad... allí en lo más recóndito de la Biblioteca del colegio.
Este año le hemos llevado nuestra carta... con un único deseo: AMOR...
porque ya le habíamos pedido juguetes a los Reyes Magos en su carta y no se puede pedir tanto...
Alguno sin embargo dijo que además de amor, que está muy bien, también quería juguetes...
Bueno, algunas chuches sí que nos dio.

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